jueves, 1 de enero de 2015

Nosotros.


Entre los años 2004 y 2011 presidió el gobierno de España José Luis Rodríguez Zapatero. A su lado trabajamos muchas personas. Su historia como gobernante es también la historia de todos los que colaboramos con él. Sus éxitos y sus fracasos también son los nuestros. Como lo son los principios y valores que inspiraron la acción de sus gobiernos. Y si entre esos principios sobresale uno por encima de todos ese es el talante democrático del que siempre hizo gala. Un talante que se tradujo en la práctica de un civismo ejemplar a la hora de tratar a sus adversarios, y un respeto sin fisuras al derecho de información y a la libertad de expresión, al derecho de todos a la verdad.

Decía Hannah Arendt que, a diferencia de los axiomas matemáticos, los hechos humanos, una vez que desaparecen de la memoria de la gente, son irrecuperables: “una vez perdidos, ningún esfuerzo racional puede devolverlos". Este sitio nace con la voluntad de preservar la verdad de los hechos del periodo de los gobiernos del presidente Rodríguez Zapatero. Y más allá de la legítima reivindicación de las cosas buenas que, con su liderazgo, hicimos por la sociedad española, nuestro objetivo es dar cimientos fuertes sobre los que puedan construir su opinión y sus decisiones de futuro los españoles y las españolas. Porque solo son realmente libres las decisiones que se cimientan sobre un conocimiento verdadero.
Las personas decentes no temen a la verdad, antes al contrario, encuentran en ella su mejor aliada. Sería legítimo, sin otro interés adicional, reivindicar todas las cosas buenas que el PSOE con el liderazgo de Rodríguez Zapatero aportó a España. Pero hay algo más, la ausencia de una respuesta por parte de quienes participamos y protagonizamos en diferente medida las políticas socialistas de los gobiernos del presidente Rodríguez Zapatero no puede servir para que, con una caricatura de las mismas, se legitimen todas y cada una de las políticas y todos y cada uno de los fracasos de quienes nos gobernaron después.

Una crisis financiera global primero y de la zona euro después, truncó el desarrollo de políticas que favorecían el avance de nuestro país en libertades y bienestar. Esas políticas contaron con el apoyo democrático de la mayoría de los españoles. Las amenazas de derogación de muchos de esos avances, incluso con una mayoría absoluta adversa a los mismos, no han sido llevados a cabo. Y esa es una buena prueba de cómo aquellas políticas conectaron con el sentir de la sociedad española. Los principios y valores que las inspiraron siguen intactos, y sobre ellos deberemos construir el futuro.